jueves, 2 de marzo de 2017

Japón 2016

Debería retomar la escritura. Pasan los años y no puedo seguir soñando futuros imposibles. He dejado de leer libros, he ido perdiendo de a poco la lengua castellana, hasta llegar a un estadio de horrores como escribir "alado" por "al lado".
Este será un blog extenso, que pretende cubrir un mes de viaje hacia las antípodas de mi tierra. Tantos años fantaseé con destinos lejanos y exóticos. Si, pronto, llego a recorrer los países del viejo mundo occidental, en Europa, no se por qué, -o quizás sí lo sé- no siento el entusiasmo ni la fascinación previa comparados con mi viaje a Japón.

En el aeropuerto de Asunción, Paraguay. Hace tanto que no subía a un avión! Recuerdo haber llegado bien de madrugada a Asunción desde Resistencia. Me impresionó ver colectivos urbanos viejísimos, totalmente oscuros, transportando gente. Asunción me pareció Resistencia en el pasado.




Volando sobre Sudamérica. Tierra colorada.


Sobre las nubes. Siento que quieren surgir versos. Pero no salen. Recuerdo El Viaje en Globo de Borges. Recuerdo la descripción del tubo de acero y del tedio con los cuales describió el vaje en avión. Quizás porque Borges ya estaba ciego y no tenía forma de experimentar las nubes como los que vemos lo hacemos desde el avión irremediablemente con la vista.


domingo, 24 de febrero de 2013

Sobre La Invención de Morel



Anoche, con unos amigos, discutía acerca de la posibilidad de una conciencia intangible, de una existencia humana independie del cuerpo. Mi formación me lleva a rechazar esa posibilidad, en principio porque no ha sido probada la existencia de identidad alguna fuera de la materia. Por casualidad, hoy, al terminar la lectura de La Invención de Morel, lo que me quedó como idea capital de la novela es la idea que provoca el aparato de Morel sobre la existencia humana, sobre la identidad. Un aparato que no sólo tome nuestra imagen, como la fotografía, sino cada partícula de nuestro cuerpo, y la reproduzca, al fin y al cabo ¿termina "clonando" al individuo? ¿Termina el individuo sintiendo que está en su copia? ¿Termina reproduciendo un cuerpo pero sin vida, sin identidad?

Reflexiones menores sobre la novela: Uno es el recuerdo de la afición de Bioy por la fotografía, y otro es el prólogo dudosamente honesto y aparentemente condescendiente de Borges al calificar la novela de "perfecta". Si me equivoco, La Invención de Morel puede rayar la perfección por su brevedad, lo que resta lugar a los pantanos que provocan la extensión de las grandes obras. Por otra parte Borges era celosamente amigo de Bioy, por lo tanto, no creo que se haya atrevido a intentar otra cosa que un halago en el prólogo. Lo mismo habría hecho con Silvina Ocampo. 


 25/2/2013

viernes, 11 de enero de 2013

El arte del álgebra

Luego de una revisión lógica, el que mucho abarca aprieta generalmente poco, aunque tiene un espectro más amplio para apretar; pero el que poco abarca siempre aprieta poco, ya que tiene poco para apretar. Formalizando, llamemos al conjunto de los abarcados A, al de los apretados B, a lo mucho M y a lo poco P. B siempre está incluido en A ya que no se puede apretar algo que no se abarque, en consecuencia B⊆A. Por lo tanto, si A implica mucho (A=M) entonces B puede implicar mucho, al menos en teoría. Esto es B⊆M. Pero si A implica poco (A=P), B jamás puede ser mucho ya que está incluido en A. Esto es B⊆P. Finalmente, el que poco abarca poco aprieta.
Concluir con “el que mucho abarca poco aprieta” que el que poco abarca mucho aprieta es ¡incorrecto! El refrán debería ser así: “El que mucho abarca también puede apretar poco”
 
 

Sueños

Los sueños, ocasionalmente profundos, me dejan en un estado de no sé qué. Siento que provocan nostalgia en todo; o si no es nostalgia, es algo que no puedo describir pero que parece agolparme la memoria con gran potencia y de un modo extraño cualquier cosa que haya vivido. Por más que sean hechos triviales, el sueño los hace intensos; por más que hayan sido sucesos inmediatos, el sueño los hace milenarios. Por aparente capricho el sueño puede tomar de mis recuerdos un instante inocente en el cual agarré un vaso de agua y transformarlo en algo angustiante, en algo pavoroso, o quizás en una voluptuosa emoción. 

¿Cómo desentrañar ese azar inescrutable que nos acontece cada vez que abandonamos el mundo al sumirnos en el sueño? Y si no existiera el sueño, ¿qué nos garantiza multiplicar las experiencias de la vida? Hay quienes piensan que el sueño es tiempo muerto en nuestras vidas, cuando en realidad de la más vida a la vida.

Anotación de 11 de Enero de 2013

¿Qué ocurre si pensamos que el tiempo no existe? Que los tres reinos del tiempo no son más que una forma de ordenar nuestras vidas. Que el pasado no existe porque no está entre nosotros, que el futuro no existe por la misma razón ni tampoco el presente porque el tiempo, como el río, nunca se detiene y la transición del imaginario pasado al imaginario futuro no tiene lapso y no nos queda más que una mera línea imaginaria. En todo caso el único reino que merece algún estatus de existencia es el pasado; siquiera para apuntar a que existió, no a que existe, ya que la memoria y los registros lo atestiguan de algún modo. ¿Del presente y del futuro qué sabemos?

viernes, 13 de julio de 2012

El Sabor del Mundo



Dos impresiones me surgen del libro de David Le Breton sobre la antropologìa de los sentidos. Por un lado, la lectura de este libro me procura una gran apertura mental hacia las diferencias culturales en cuanto a detalles relacionados con los sentidos. Por otra parte, este libro intensifica mi angustia por la naturaleza biológica de mi ser, por el material tan frágil y perecedero que es la carne. Si logro sobrevivir y llego a adquirir la posibilidad de migrar mi mente y mi identidad hacia un cuerpo sólido e incorruptible, no creo tardar en decidirlo. Los placeres fisiológicos no son más que una necesidad saciada por nuestro organismo precario. En principio, me contento con el placer intelectual*, si logro al menos migrar mi cerebro.

Nota de 3/3/2017: No veo qué placer no es fisiológico, por más que el estímulo entre por el pensamiento.

martes, 10 de julio de 2012

Mi Vecino Totoro



No recuerdo si habré visto esta película enteramente cuendo era chico, y me pregunto si me habría cautivado con tanta intensidad como lo hace ahora. En este caso no existe un guión prominente y concreto, algo que algunos podrían pensar como debilidad, pero que yo pienso crucial, ya que terminan resaltando los detalles, por lo demás sutiles, que se van sucediendo a lo largo. Lo que hace de este film tan valioso es su combinación de personajes sorprendentemente realistas (como las dos niñas por ejemplo), un escenario idílico y mágico lleno de extrañas e indescriptibles sorpresas, un hermoso fondo musical, todo sumado a la belleza visual que resalta la naturaleza del Japón rural. Hay escenas que me cautivaron especialmente, como la de las niñas junto a los totoros haciendo crecer un árbol, o el detalle de la rana en la parada del autobús. Pero hay tantas otras escenas memorables, tanta gracia, sorpresa, tanta ternura que despierta Mi Vecino Totoro que va más allá de una mera clasificación como película infantil. Hay toda una riqueza en su sutileza. Hay que ser sensible a los matices sutiles de algunas manifestaciones artísticas para poder absorber lo que nos muestran. Es la extraña sutileza lo que engrandece algunas obras colosales, como la literatura de Kafka; algo que recuerdo al sentir lo mismo con la obra de Hayao Miyazaki.

jueves, 14 de junio de 2012

Glaciar





 Allá lejos un nido de petreles
En el alba planean los albatros
...

Cuando cambia el viento
y se enfría el tiempo
una brisa me seca el rostro
y en un instante incierto
saca vapor a mi aliento.

Oh glaciar de las eras
milenarias que cuentan los años
como granos de arena,
desde que el mundo es mundo
tu ciclo perverso nuevameamente
al orbe entero condena.

En algún momento del pasado,
con aliento frío he divisado
en las altas latitudes australes
un avance de hielo arrastrado,
un castillo con torres de cristales.

En algún futuro de hambruna
una vez más habrás cubierto
la selva tropical y los desiertos
del Sahara y de la Puna.
Manto blanco no eres otra cosa
que el gélido reflejo de la luna

Costa de los Mosquitos de Paul Theroux

Hay libros que sellan su presencia en la memoria con enorme presión. Libros que arrebatan tu cuerpo del rincón de lectura y te absorben hacia su mundo como un portal mágico. Eso fue lo que sentí al leer Costa de los Mosquitos. Durante una semana viví en la selva. Durante seis días viví subyugado por un personaje que me hizo ver maravillas en lo que previamente habría visto no más que trastos insípidos y ajenos. Una pinza, una arandela, una polea, tornillos, cuerdas, cañerías, martillos, bombas, sierras, válvulas, engranajes, canaletas, hidrógeno y amoníaco...Durante seis días he sido el hijo o el testigo de un polímata fanático y abrumador con mil oficios, que me hizo poner atención en la mentalidad de un carpintero o un mecánico. Viví toda una vida a través de un libro, lo cual es una especie de curiosa experiencia. Valiosa por su corta duración, pero sabe a toda una vida.

Sobre Ciencia Ficción

Pienso que por prejuicios en el mundo literario, la Ciencia Ficción queda con frecuencia al margen de la gran literatura y, en buena parte, arrebatada de grandes escritores que bien podrían ser sus exponentes. Por otra parte, cabe pensar que no sólo extrapolando conceptos de la Física se obtiene Ciencia Ficción. Ideas tomadas de la Antropología, la Lingüística, la Neurología y tantas otras ciencias pueden enriquecer al género. Debería llamar la atención el hecho de que Borges raramente o nunca es relacionado con la Ciencia Ficción cuando, por otra parte, surgen artículos sobre ese escritor y sus anticipos de conceptos científicos en boga. En el campo de la Física Teórica por ejemplo, El Jardín de los Senderos que se Bifurcan es un gran exponente. Asimismo La Biblioteca de Babel bien puede ser ficción cosmológica, Funes el Memorioso ficción neurológica, El Informe de Brodie ficción antropológica, El Idioma Analítico de John Wilkins ficción lingüística, etc.

miércoles, 25 de enero de 2012

1898


Con una pluma sobre el planisferio,
cauteloso trazando vastos rieles,
que transportan los granos y las mieles,
el monarca erigió su vasto imperio.

A través de los mares y la tierra
ignoraba que existen otros reyes,
en la selva dirigen otras leyes
más salvajes y antiguas que la guerra.

La codicia del oro y el diamante
en la colonia ardiente y lejana
los llevó a los confines, la sabana
del sol ferviente y la sed suplicante.

Es la tierra del mítico fantasma
que se abreva en las márgenes del Tsavo
donde beben exhaustos los esclavos
que asimismo son presas. Meras almas

obreras; entre hindúes y locales,
distantes en su lengua y su cultura.
En ambos pueblos un común perdura:
la suerte de ser carne y ser mortales

hacinados tras un muro de espinas
inútiles. La espina es una seda
que no desangra y que tampoco enreda
a la bestia que yace en la neblina.

Antes del alba soñé una melena
de oro sin saber que es imposible
el oro y que también es imposible
sobre la bestia la vasta melena.

Si duermes por la noche sé prudente,
cuidado dónde fijas tu campaña.
Afuera la tiniebla te acompaña,
por fuera se percibe olor a muerte.

 A través de los mares y el desierto
caliente y vil con sus garras impera
juzga y somete imponente la fiera
que son dos, son un mito y que no han muerto...

miércoles, 27 de julio de 2011

Ocaso



Y es que el azul profundo va dejando
lugar a un abanico decreciente
de variados naranjas al poniente
que no duran más que un instante cuando

mi mente se quedó con el ocaso.
Yo quise eternizar ese momento
que dura apenas lo que dura el viento
calmo que va y viene ante mis pasos

por el camino que me lleva al centro
de esta urbe olvidada. Aquí el estío
denso y ardiente reina sobre el frío
tímido, breve y áspero que dentro

de unos meses va invadiendo esta tierra
que no lo quiere. Quiere el largo ocaso
de tibio sol tropical. Este ocaso
es el instante al que mi alma se aferra.

Tibio como la sangre que circula
por mis venas. Mi cuerpo lo acompaña.

Al lector sin rumbo



Al lector sin rumbo

Solitario aprendiz desterrado
que lees recluído en la penumbra
frente al libro y la lámpara que alumbra
y te aísla. No habrás nunca acabado

lo iniciado. La meta está siempre
lejos, y todo emprendimiento es una
promesa de volar hacia la luna
cuando acaba todo al comienzo. Siempre

frente al texto serás ese salvaje
diletante alternando verso, prosa; 
y el mapa interminable, esa otra cosa
presente entre los libros: un pasaje

imaginario desde una geografía
lejana a mi cuerpo, a mis sentidos.
Sólo mi yema traza recorridos
que son consuelo ante esa fantasía

de creer que lo habré vivido todo.
En esta torre de marfil vacía
de vida sólo hay libros. Mi manía
de quedar encerrado de algún modo

me dio el don de evocarte a tí vana 
 autodidaxia que llevas a la nada

sábado, 14 de agosto de 2010

Por qué este blog?

No se me ocurre otra cosa que presentar este blog hablando de su motivación. Veamos..., Luego de tantas lecturas desordenadas, fragmentadas, fragmentos de videos, ideas fragmentadas, etc., se me ocurre que un blog, en el cual tenga la oportunidad de materializar un poco mi formación autodidacta, vendría de maravillas. Lo mejor que tienen las ideas es su exposición; lo peor que tienen es su olvido. En efecto, la exposición de la idea en un texto, permite su retención, en consecuencia su latencia y susceptibilidad de evolución en una mejor idea; sin olvidar los aportes de los lectores, que enriquecen aún más las ideas. Hasta ahora sólo hay intentos de sonetos, los cuales no tienen métrica perfecta. Pero eso es deliberado; no me atraen mucho los tercetos ni pareados finales, prefiero un par de versos libres. En fin, mi idea es una miscelána de temas variados. Espero que esto vaya creciendo con el tiempo.